Una persona muy importante en mi vida me dijo que cuando reconoces lo que sientes en voz alta pasa a convertirse en realidad. Si no lo haces, se mantiene ahí, escondido, como una sombra, una incertidumbre con pocas posibilidades de salir adelante. Pero últimamente me he dado cuenta de que las incertidumbres hacen menos daño que las certezas.
Una vez más la cuestión fundamental es esa que te pone entre opuestos: sí y no, abierto y cerrado, claro y oscuro... Y es el extremo positivo el que te haría sonreír y el negativo el que te haría demasiado daño, por eso decides estancarte en el quizá.
Llevo toda la vida apostando por el sí, por las puertas abiertas, por la claridad y nunca me ha salido bien. Siempre había algo que lo convertía en no y esa negación hacía daño, por todo el tiempo invertido, por todo lo que se había involucrado.
Ahora yo misma elijo ese no, abandonando por primera vez. Es complicado seguir corriendo una carrera que no tiene ni recorrido ni metas bien definidos. Pero no lo hago por miedo, simplemente sé que, por una vez, quiero ganar y que luchando no lo voy a conseguir.
Y tomó la estrofa de una canción que durante mucho tiempo permaneció colgada en mi tablón, pasando desapercibida entre otras grandes canciones:
"No es que yo quiera convertirme en un recuerdo,
pero no es fácil sobrevivir a base de sueños.
No es que no quiera estar contigo en todo momento,
pero esta vez no puedo darte lo que no tengo".
pero no es fácil sobrevivir a base de sueños.
No es que no quiera estar contigo en todo momento,
pero esta vez no puedo darte lo que no tengo".
No puedo evitar llorar al pensar en todo lo que me está pasando en los últimos meses, en cómo paso de la felicidad más absoluta a la más amarga desilusión. Pero no puedo hacerme tan dependiente, mi felicidad no puede girar alrededor de nadie que no sea yo.
No sé en qué momento ha pasado esto, ni qué gesto fue el que me hizo darme cuenta. No sé cómo pasé de las risas al llanto, quizá fue intentar ocultar tanto tiempo que estaba rota por dentro. Pero lo cierto es que ha ocurrido y esta mañana, al despertarme, me he dado cuenta de que no hay vuelta atrás. Ahora solo necesito un respiro y mientras, otra frase de esa canción: "Sé que vas a estar mejor cuando me vaya".
No hay comentarios:
Publicar un comentario