-->

jueves, 21 de marzo de 2013

La primavera nos vuelve un poco locos


Una carcajada, silencio, otra, una más, y otra. La tormenta ha pasado, ya no llueve, el viento se ha calmado. ¿Pronóstico del tiempo? Soleado toda la jornada así que, preparen la crema bronceadora y las gafas de sol que hoy nos ponemos morenos…

Cogí una escalera para llegar a la luna y, sorprendentemente, nunca la alcancé. Pero, cuando estaba muy arriba, me di cuenta de que tenía ante mis ojos un amanecer precioso. Construí una torre para rozar las estrellas y antes de llegar me detuve para contemplar el paisaje. Apunté alto y disparé fuerte, casi nunca llegué, pero lo que encontré por el camino me encantó.

Si me permitís decirlo, yo creo que todo el mundo tiene una razón para llorar, para encerrarse en casa y compadecerse de sí mismo. Tanto el pesimista como el optimista conocen ese motivo; el primero la acepta y trata de buscar otro impulso para salir, mientras, el segundo no ve más allá de él y se encierra.

Sube, baja sin marearte, pero no corras, recuerda, eso es de cobardes. Chupa el lacasito blanco hasta hacerlo marrón, ponte calcetines diferentes y nunca planches la ropa, la arruga es bella. Córtate el pelo, llena de "ñ" tus palabras, guiña un ojo mientras sacas la lengua, salta a la pata coja en la muñeca, toma aliento.

Las calorías no se cuentan, se comen; los amigos nunca son pocos; el amor no se mide, se regala. Las penas se llevan mejor en grupo, con una cerveza en la mano y una sonrisa en la cara. El mundo no está en tu contra, tú le das la espalda. Pisa con fuerza y verás que el suelo sigue ahí. Nada pesa demasiado si llevas la mochila adecuada.