Una carcajada, silencio, otra, una más, y otra. La tormenta
ha pasado, ya no llueve, el viento se ha calmado. ¿Pronóstico del tiempo?
Soleado toda la jornada así que, preparen la crema bronceadora y las gafas de
sol que hoy nos ponemos morenos…
Cogí una escalera para llegar a la luna y,
sorprendentemente, nunca la alcancé. Pero, cuando estaba muy arriba, me di
cuenta de que tenía ante mis ojos un amanecer precioso. Construí una torre para
rozar las estrellas y antes de llegar me detuve para contemplar el paisaje.
Apunté alto y disparé fuerte, casi nunca llegué, pero lo que encontré por el
camino me encantó.
Si me permitís decirlo, yo creo que todo el mundo tiene una
razón para llorar, para encerrarse en casa y compadecerse de sí mismo. Tanto el
pesimista como el optimista conocen ese motivo; el primero la acepta y trata de
buscar otro impulso para salir, mientras, el segundo no ve más allá de él y se
encierra.
Sube, baja sin marearte, pero no corras, recuerda, eso es de
cobardes. Chupa el lacasito blanco hasta hacerlo marrón, ponte calcetines
diferentes y nunca planches la ropa, la arruga es bella. Córtate el pelo, llena
de "ñ" tus palabras, guiña un ojo mientras sacas la lengua, salta a
la pata coja en la muñeca, toma aliento.
Las calorías no se cuentan, se comen; los amigos nunca son
pocos; el amor no se mide, se regala. Las penas se llevan mejor en grupo, con
una cerveza en la mano y una sonrisa en la cara. El mundo no está en tu contra,
tú le das la espalda. Pisa con fuerza y verás que el suelo sigue ahí. Nada pesa
demasiado si llevas la mochila adecuada.