Ella despertó cuando él ya se había ido. Su colonia aún
flotaba en el aire, dulce y excesiva, como todo en él. Durante mucho tiempo
rezó para que se quedara a su lado, le necesitaba. Luchó por detener el tiempo
en su sonrisa, pero ya casi no recordaba qué era eso, ni siquiera sabía si
alguna vez había existido.
Tenía miedo. Cada día era una nueva batalla por no olvidar,
por aferrarse a una felicidad que era efímera e intangible, como la humedad que
lo cubre todo bajo la niebla. No quería decepcionar a nadie o, al menos, no
podía permitirse hacerlo tanto como ya se había defraudado a sí misma.
No recordaba quién era. Se había vestido con ropa que no le
pertenecía, había reído con bromas que no le hacían gracia, había caminado de
la mano con alguien a quien no quería. Pero, sobre todo, había besado unos
labios a los que no amaba. La mentira, que comenzó siendo una canica, era ahora
una esfera opaca y pesada que amenazaba con caerse sobre todo lo que había
logrado construir.
Y aquella noche todo había cambiado, en un segundo, como en
las grandes historias. Reunió el valor necesario y gritó todo lo que había
callado, lo que él no quería oír. Antes de terminar supo que se había acabado y
sintió el alivio del que ha hecho lo que debía. Cuando el silenció volvió a
inundar la sala, ella no se movió, ni bajo la mirada como había hecho en el
pasado.
Una única lágrima corría por su mejilla, huyendo del vacío
de sus ojos. Sus brazos caían firmes a ambos lados de su cuerpo. Entonces, él
comprendió sin más preguntas que ninguna palabra podría llenar aquel hueco
nunca más y se giró, dándole la espalda una vez más.
Ella despertó cuando él ya se había ido. Y, cuando se dio
cuenta de ese pequeño detalle, comenzó a reír. Las carcajadas salían de su
garganta y chocaban con las paredes, ahora desnudas, resonando en el vacío de
la sala. Quizá muchos pensaran que estaba loca, pero ahora era feliz.
[Porque cuentan las historias que si cuentas tus sueños, éstos nunca se harán realidad. Espero que pase lo mismo con las pesadillas. Aquí la mía]