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domingo, 11 de noviembre de 2012

Madrid


Como en el cuento del Mago de Oz conseguí aparecer justo donde necesitaba solo con golpear tres veces los talones de mis zapatos. Allí estaba todo el mundo, dispuesto a detenerse un segundo para mirarme, para preguntarme, para sentarse a conversar. Vi muchas caras familiares y las sonrisas que más me gustaban se volvieron a abrir para mí.

Me senté frente a lo que tanto miedo me había dado encontrar y descubrí que, aquella sombra que parecía amenazante desde la cama, era solo el reflejo de un jersey mal colocado en la silla. Me enfrenté a miradas vacías y otras que, no llegaba a comprender: rencor, cansancio… Pero el hielo de aquellos ojos no tuvo nada que hacer contra el calor de mi felicidad.

Caminé por las calles de esa ciudad, enamorándome de nuevo de ellas, reconciliándome con cada pedazo de cielo nublado. No hubo tiempo para la nostalgia, había demasiado que contar y muy poco tiempo para hacerlo. Todos habíamos continuado adelante y eso, más que nunca, era algo que compartir.

Y todo lo que me había preocupado entonces no estaba, no había resto de las malas sensaciones. Me alegraba tanto de verlos a todos, de abrazarlos y volver a sentirme parte de todos esos lugares y personas. Echaba tanto de menos esos detalles del día a día, el sonido de su risa, el tacto de sus manos, la candidez de su voz.

Al volver, sentí que, por desgracia, el tiempo no se había detenido en el momento en el que yo me fui. Pero eso no fue nada malo, las personas avanzan y encontré a cada uno de ellos allí, dispuestos a contarme sus proyectos, sus ilusiones, los cambios que estaban experimentando. Era raro estar allí pero todo parecía como entonces, mejor dicho, casi todo.

Ahora es el momento de volver a decir "hasta luego", esta vez por un rato más corto. Regresar a mi burbuja, con las pilas cargadas, deseando vivir mil experiencias más para contar a la vuelta. Esta vez me voy tranquila porque sé que aquí me esperan a la vuelta y que, allá donde me dirijo, están aguardándome con los brazos abiertos.

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