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martes, 14 de febrero de 2012

¡Eh tú!

Eh tú, sí, te estoy hablando a ti. Deja de llorar y acércate, tengo algo que contarte. ¿Te acuerdas de todos los paseos que diste con ella, de cuándo llorabais y reíais juntos? Pues bien, no van a volver. Siento ser yo la que te comente esto pero se ha acabado para siempre. ¿Recuerdas las noches que pasasteis juntos, abrazados, pensado que el sol no iba a salir nunca? Aférrate a esa imagen porque jamás se va a repetir.

Espero que fueran muchos los momentos en los que disfrutasteis juntos, en los que os sentíais unidos, en los que fuisteis felices caminando de la mano. Si no consigues recordar demasiados, lo lamento por ti, son oportunidades que perdiste, probablemente por estar demasiado ocupado, y no podrás recuperar nunca. Puedes golpearte la cabeza o llorar de la rabia pero ella se ha ido para siempre.

Sécate los ojos, mira al frente y explícame qué ves. Si eres la persona que yo recuerdo me dirás cosas obvias: hay coches, casas, gente que va a trabajar, niños que vuelven del colegio... Venga, esfuérzate un poco más. ¿No eres capaz de ver el mundo de posibilidades que se dibuja ante ti, que te abre las puertas para que entres en él?

Allí hay amor, amistad, ilusión y esperanza que están esperando a que dejes de compadecerte y te decidas a recibirlos. Camina con cuidado si te hace feliz, conserva tus recuerdos, los buenos y los malos, pero no olvides construir otros nuevos. No te ahogues en tus lágrimas, coge tu dolor y utilízalo como salvavidas para salir del pozo en el que te estás hundiendo.

¿Ves esas sombras de allí? Son la tristeza, el odio, el agobio, la desesperanza y la apatía. También te están esperando. Pero tranquilo, no suelen disfrutar de la compañía humana. Es posible que, de vez en cuando te visiten, pero si les tratas bien y les sonríes se suelen ir rápido. Además si siempre estás rodeado de la gente que te quiere, te temerán por ser el hombre más fuerte y valioso del mundo y probablemente se disolverán.

No me preguntes más por ella de verdad, no hay posibilidades de retomarlo y ninguno de los dos querríais. No, tu tampoco, aunque pienses que sí sabes que no era una relación sana, que os hacíais daño, que necesitáis estar separados. Quizá ahora solo recuerdes lo malo, pero si me haces caso verás como en un tiempo la herida ha cicatrizado y solo tengas en mente lo maravilloso que fue.

Ya sé que hiciste cosas mal, eres humano al fin y al cabo. No puedes volver atrás y cambiarlo todo, lo siento. Hazte un favor y deja de intentarlo. ¿No eres capaz de recordar lo bueno, lo que os unió? Aleja el dolor que se ha instalado en tu corazón y nubla tu cabeza. Eso es, lo estás haciendo muy bien.

Ahora puedes volver a respirar. ¿Recuerdas como se hacía? Primero toma el aire, siente como llega a tus pulmones y se reparte a cada parte de tu cuerpo. No te lo guardes, expíralo. Seguro que te sientes más relajado. Pues bien, haz esto con las personas de tu vida: conócelas, siente como entran en ti y te oxigenan, guarda sus recuerdos y deja que formen parte de tu vida. Pero no los retengas eternamente, déjalos ir porque si son libres nunca te abandonarán, flotarán a tu alrededor como el aire.

¿Te sientes mejor? Poco a poco, al principio caminar solo, cuesta un poco, no te voy a engañar. Pero cuanto antes te quites las muletas, antes podrán comenzar a correr. Puedes seguir mis consejos o no pero, sobretodo, hagas lo que hagas, sé feliz.

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