-->

martes, 1 de marzo de 2011

Queda Prohibido

QUEDA PROHIBIDO
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

Una noche, en un apartamento nos reunimos por última vez las diez y leímos esto. En nuestras cabezas montones de ilusiones para el nuevo año, para ese futuro que nos esperaba separadas. Soñábamos con estar unas cercas de las otras, con alargar la mano y encontrar a esa amiga que había estado siempre allí. Nueve meses después descubro que nada fue así. No volvimos a estar en el mismo lugar todas juntas como esa noche, no volvimos a compartir risas y piques y lo más importante incumplimos una por una las cosas que nos prometimos:


Lloramos sin aprender,
nos levantamos un día sin saber que hacer,
olvidamos por miedo a los recuerdos.
Lloramos y nos enfadamos cuando hubo problemas,
no luchamos por lo que queríamos,
lo abandonamos todo por miedo,
y muchos de nuestros sueños se evaporaron.
Se nos olvidó demostrar nuestro amor,
y los que nos querían pagaron nuestro mal humor y las dudas.
Dejamos a nuestros amigos de lado,
nos olvidamos de lo que vivimos juntos,
no les llamamos salvo cuando los necesitábamos.
Fingimos ante la nueva gente que conocimos,
al fin y al cabo no nos importaban,
hicimos bromas solo para ser recordados,
nos olvidamos de todos los que nos quisieron.
Dejamos que el resto solucionara nuestros problemas,
nos escondimos de la vida y lo que nos esperaba
y pasábamos los días como si fueran uno más de una larga lista.
Nos echábamos de menos
y lo negábamos, por orgullo,
no queriendo saber qué caminos habían tomado las vidas de los otros,
olvidamos el pasado y lo pagamos con el presente.
No intentamos comprender a nadie,
pensamos que sus vidas eran más importantes que las nuestras,
que sus caminos llevarían al éxito y los nuestros al fracaso.
Nos estancamos sin escribir nuestra historia,
sin escuchar, ni dedicarle un instante a la gente que nos necesita,
no comprendimos que mañana podían no estar.
No buscamos nuestra felicidad,
vivíamos con una actitud negativa,
sin pararnos a pensar en qué podemos mejorar.
Vivimos pensando que somos prescindibles y que nada cambiaría si no estuviésemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario