El mundo fue sólo de los dos
y para los dos
su hogar unas nubes tendidas al sol.
En sus miradas amor; en sus respuestas sí
y para su dolor un solo fin.
Él se fue, los cabellos pintados de gris
ella dejó de cuidar las flores del jardín
y le decía ven, tenemos que vivir.
Y los muchachos del barrio le llamaban loca
y unos hombres vestidos de blanco le dijeron ven
y ella gritó no señor ya lo ven yo no estoy loca
estuve loca ayer pero fue por amor
y los muchachos del barrio le llamaban loca.
En el hospital en un banco al sol
se la puede ver
sonreír, consultando su viejo reloj
pensando que ha de venir aquél que se marchó
y se llevó con él su corazón.
Y los muchachos del barrio le llamaban loca
y unos hombres vestidos de blanco le dijeron ven
y ella gritó no señor ya lo ven yo no estoy loca
estuve loca ayer pero fue por amor
y los muchachos del barrio le llamaban loca.
No vendrá, él la espera en sus nubes al sol
en ese mundo que ayer tan sólo fueron dos
en ese mundo que triunfó el amor
y los muchachos del barrio le llamaban loca
Una canción muy bonita que habla de la locura del amor y del vacío que queda cuando se pierde. Envejecer junto a la persona a la que quieres es el mayor regalo que puede dar la vida. Hay veces que solo se nos entrega a esa persona durante un pequeño instante, un momento que se convierte en el más feliz, pero vale la pena un día con ella aunque luego tengamos que soportar una vida en soledad. El amor, tantos libros y canciones sobre él y solo un pequeño grupo de afortunados tienen el privilegio de conocerlo en su máximo esplendor.

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