Es difícil darse cuenta de que tu vida está cambiando. Justo cuando piensas que todo ha terminado, una ilusión vuelve a echar raíces dentro de tu corazón. Una nueva ilusión va creciendo día a día en tu interior y sólo tienes ganas de sonreír, de saltar, de cantar, de demostrarle al mundo que ha llegado tu turno para ser feliz.
Es bastante irónico como ocurre todo, como las personas que tú creías que estaban destinadas para ti se transforman en los antagonistas de un cuento en el que tú eres el protagonista. Y de repente la vida te muestra parte de sus cartas y ves como esa persona que no tenía ningún valor para ti, a la que despreciaste mil veces, empieza a cobrar vida y se convierte en el centro de tu campo gravitatorio.
Parece que los planetas que siempre se aliaron en tu contra, esta vez lo hacen en tu favor. Necesitabas un cambio en tu vida y alguien te lo ha concedido, todo lo que te hacía infeliz ha desaparecido, no se puede decir que para siempre pero sí el tiempo suficiente para que tú puedas ser feliz rodeado sólo de las personas que te quieren.
El optimismo ha sustituido al pesimismo entres tus compañeros de viaje. Eres consciente de que todo se puede torcer en cualquier instante pero no te importa, prefieres disfrutar al máximo esta nueva etapa. Sabes que quizá toda la ilusión que tienes hoy por esa persona que se hace un hueco en tu cabeza muy probablemente no llegue a ningún lado y no te importa.
Has limpiado tu corazón y de él ha desaparecido la debilidad anterior. Ahora mismo no quedan hueco para sus mentiras, no es momento para la autocompasión ni para los llantos por lo que fue. Esta vez la vida te sirve un apetitoso plato con tu porvenir y quedarte estancado sólo supondría tirar por la borda todo por lo que has luchado.
Una sonrisa verdadera se ha instalado en mi cara y amenaza con quedarse. Es un gesto verdadero que ha llegado por Navidad, con los regalos y la nieve. Quizá desaparezca cuando lo haga ésta, dejando paso a la tristeza que lleva dentro de mi vida demasiado tiempo. Espero que no sea así, pero sólo el tiempo y mis decisiones lo dirán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario